ABProyectos y Gamificación

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Interesándome últimamente en la neuroeducación, tenemos un gran libro de esos que debes tener en tu biblioteca al alcance de la mano, “Neuroeducación”, me ha hecho reafirmarme en la importancia de la curiosidad en la enseñanza. La curiosidad, por decirlo de una forma simple, nos encamina hacia la atención, imprescindible ésta para el aprendizaje. Trabajando bajo una metodología de aprendizaje basado en proyectos y creando un clima de interés por aprender y de sentirse los alumnos identificados con su enseñanza, la motivación y la curiosidad están servidas en grandes dosis. En los últimos días me he estado interesando por la gamificación y unido esto a que en estos momentos estamos en la creación del nuevo proyecto me he preguntado si podíamos añadir un poquito más, supone es verdad mucho trabajo, y crear un juego que englobe todos los criterios de evaluación que planteamos en el proyecto. La idea apareció, y a partir de ahí manos a la obra.
Todos los grupos de trabajo van a ser montañeros, vamos a escalar un ocho mil, y durante la fase de ascenso como la de descenso, van a surgir misiones y desafíos, que los grupos de manera individual o grupal deberán afrontar de forma positiva para conseguir pasar por los diferentes niveles de dificultad. Los juegos son una fuente inagotable de motivación, diversión, y alegría. La gamificación tiene éxito debido a diversos motivos: por un lado, los juegos satisfacen la mayoría de las motivaciones que tenemos todas las personas; por otro, cualquier tipo de diversión está relacionada con dichas motivaciones y a mayor escala, con los principales elementos de la felicidad. Uniendo todo esto con la neuroeducación, tenemos un conjunto de acciones encaminadas al aprendizaje de nuestros alumnos, curiosidad, motivación, atención y aprendizaje.
Durante todo el proceso se incentivará a los alumnos, no sólo por los logros conseguidos de equipo e individuales, sino también, y no menos importante, por la solidaridad y colaboración con otros grupos que estén en dificultades y puedan ser sorprendidos por una avalancha o si se quedan sin víveres.
Me ha hecho recordar, buscando bibliografía, aquellos libros que teníamos hace años, que para aproximarnos a la lectura, mientras leíamos nos iban dando instrucciones y nosotros elegíamos el camino, “si coges el tesoro pasa a la página 23, si no es así, continúa leyendo”, esto era papel, ahora en la era digital, las oportunidades se multiplican.
Una buena oportunidad, para probar, innovar e ir mejorando en nuestra profesión, y si algo no es del todo como queremos, sólo queda la paciencia.

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Aprendizaje basado en proyectos.

Un sistema educativo que en estos momentos precisa de un cambio radical, surgen determinadas metodologías de enseñanza, algunas ya hace años, que tienen como objetivo crear ambientes de aula encaminados a la satisfacción de los alumnos, ya que esta satisfacción creemos que generarán nuevos y mejores aprendizajes en los discentes. No voy a enumerar todas ellas, que las hay, pero sí voy a comentar el aprendizaje basado en proyectos. Esta metodología, en la cual me siento identificado, tiene como principal objetivo crear en el alumno el interés por aprender, haciéndolo partícipe de su enseñanza. No es sólo hacer trabajos en grupo, es provocar en los alumnos las dudas, las reflexiones y que sus intereses individuales o de grupo formen parte de cada uno de los proyectos. En mi caso, así lo hacemos, presentamos el proyecto teniendo en cuenta los criterios de evaluación de ciclo y entre maestro y alumnos ofrecemos toda una serie de alternativas, actividades o creaciones en las que todos estamos identificados. Una forma de llevar al aula una serie de actividades diarias que los alumnos no se esperan, no se hace rutinario, ya que cada día es una aventura, con nuevas actividades, con nuevos aprendizajes.
Para ello es necesario crear ese ambiente de aula en el que todos se sienten con derecho a opinar, a respetar las opiniones de los demás, y en definitiva todos tienen derecho a aprender. Al no hacer de nuestro trabajo una rutina realizamos la magia de la enseñanza que no es otra que incentivar constantemente la curiosidad del alumno lo que conlleva que nos ofrezcan su atención. Francisco Mora, @morateruel, Catedrático de Fisiología Humana en la Complutense nos revela que “la atención es como un foco de luz que ilumina lo que sobresale en el entorno, un mecanismo cerebral que permite hacer consciente lo que se ve o se toca. Lo interesante es que ese foco de luz es singular, único y solo tiene una duración de tiempo que oscila, según entrenamiento, entre 65-200 milésimas de segundo“, lo que nos hace entender de la suma importancia que tiene la atención en el aprendizaje. Mediante la metodología basada en proyectos provocamos ese interés en los alumnos por aprender, esa curiosidad por saber más, sentirse pertenecientes a un aula en la que se desea aprender y en esos llevan implícitos todos aquellos criterios de evaluación que necesitan para promocionar de ciclo, si nos atenemos al currículum. Para finalizar esta entrada, volveré a citar a Francisco Mora en una pequeña anécdota que deja bien claro cómo “trabaja” la atención.
“Mis alumnos suelen escucharme, pero si se paseara una jirafa por el aula no me atenderían. Y eso es porque la jirafa abre una ventana fundamental para el aprendizaje que tiene que ver con la supervivencia: la curiosidad, un integrante básico emocional”. Completamente de acuerdo. Considero primordial para un formador de personas estar atentos a todos estos avances en neuroeducación porque harán más satisfactorio nuestro quehacer diario y le dotará de sentido.

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Cinco posiciones vitales.

Como maestros nos encontramos con situaciones en las que debemos conocer un modelo útil de la psicología para enseñar no sólo a nuestros alumnos, también a las familias a comunicarse mejor y a prevenir y gestionar conflictos. Con estas orientaciones estamos dando claves para conocer los estados de nuestro yo y qué hacer para evitar manipulaciones.
•“Yo estoy bien-tú estás bien”. Implica tanto la conformidad con nosotros mismos como la aceptación incondicional de los otros.
•“Yo estoy bien-tú estás mal”. Es una posición que se cimienta en una excesiva valoración de uno mismo y el desprecio de los otros. Esta posición puede ser tanto del paranoico,, que ve enemigos por doquier, como el megalómano que se erige en redentor del mundo.
•“Yo estoy mal-tú estás bien”. Es la posición del depresivo. Habitualmente subyace un sentimiento de inferioridad y una necesidad constante de aprobación de los demás. Tanto pueden manifestar deseos para superarse como manipuladores.
•“yo estoy mal-tú estás mal”. Es la posición nihilista, que implica que la existencia humana no tiene sentido.
•“Yo estoy bien y mal-tú estás bien y mal”. Es la posición más realista. Se puede expresar como “yo estoy básicamente bien, tú estás básicamente bien” o “yo estoy más o menos bien, tú estás más o menos bien”.

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Podemos recordar al psicólogo C. G. Jung, cuando nos indica que la única realidad existente es la interior.
La espontaneidad o capacidad para expresar mis sentimientos y necesidades y de actuar en consecuencia, viviendo para sí. La identidad de abrirse al otro, estar próximo, cercano y ser auténtico con reciprocidad. En el desarrollo de ese yo encontramos algunas apreciaciones.

PADRE: Es parte de nuestra personalidad, es la que se relaciona con nuestros valores, opiniones y “cómo hacer” las cosas. Funciona según lo que DEBE SER. Da afectos, permisos, reconocimiento. Protege, prohíbe, ordena, impone, entrena, establece límites, cuida, atiende, nutre.
Se manifiesta en:
•Padre nutritivo •Padre Crítico

ADULTO: Es la parte racional de la personalidad. Funciona según lo que ES.
Percibe, discrimina, organiza, razona, integra, conceptualiza, estima probabilidades, pide y da información.

NIÑO: Es la parte emocional de la personalidad. Funciona según lo que QUIERE. Sensaciones, emociones, sentimientos. Lo biológico, corporal, sexo. Es espontáneo, libre, intuitivo, creativo, explorador.

Recomiendo desde aquí el libro de C.G. Jung, “Psicología y educación”, y su clasificación de tipos psicológicos.