El alumnado como protagonista

Dicen que el verdadero problema que tenemos los maestros del SXXI no es la brecha de contenidos, sino la metodológica. La clave es cómo llegamos a nuestro alumnado, cómo hacemos para que el tiempo en la escuela sea un tiempo productivo en el cual el alumno se sienta partícipe de su enseñanza. Si iniciamos el camino de la revolución metodológica sabemos que será un camino duro, necesitas de tu pasión para llegar a buen puerto. ¿Y cuándo debemos dar ese paso?, ¿cuándo sabemos que estamos preparados? La respuesta viene dada a cada uno de nosotros cuando nos hacemos la pregunta. Es decir, cuando yo comienzo a reflexionar y hacer visibles mis pequeños problemas, es cuando estamos preparados para el cambio.
Si queremos hacer algo diferente debemos dar un paso hacia la incertidumbre, vivir esa incertidumbre, cometer errores y aprender. Pasar de una educación basada en la evaluación, a otra basada en el aprendizaje.
Y ante todo, respeta los tiempos de cada niño, respeta los tiempos en la escuela. Ofrecer al niño el tiempo que se le arrebató.

“La próxima vez que alguien te plantee un sueño alocado, anímale a hacerlo posible”

Un caos divertido

Empezar a poner en práctica la metodología PBL no es simplemente conocer los pasos que hay que dar. Debemos empezar por crear el clima adecuado para ello.
Ahí radica uno de los principales miedos de los docentes. Ese tiempo que debemos conocer, un tiempo que algunos pueden valorar de forma positiva, pero también un tiempo en el que podemos creer que no tenemos el control del aula. Es ese tiempo, esos instantes más o menos largos donde todo “se nos va de las manos”. Si queremos ver el arco iris, debemos primeramente mojarnos y escuchar los truenos.
Todo lleva su tiempo, como proceso que es, y debemos pasar posibles dificultades para que el aula se convierta en una lugar en donde las relaciones nos lleven a compartir información y aprendamos.

Los conflictos

Por favor, observe su propio estado. ¿Cómo se observa a sí mismo? ¿Lo hace como un espectador que mira algo que está separado de él, lo que significa que hay una división, una contradicción entre el observador y lo observado? ¿U observa sin el observador? Por favor, preste atención a esto, es importante. Cuando miramos el tremendamente complejo proceso de nuestra propia conciencia, cuya esencia es el conflicto, es importante comprender qué entendemos por mirar, por observar. Estoy seguro de que la mayoría observa como una persona que mira dentro desde fuera, consciente de sus conflictos, pero que los observa como un censor, un juez, como un observador separado de lo que observa. Eso es lo que la mayoría hace y eso mismo impide comprender esa cosa tan compleja llamada conflicto – su enorme peso, su contenido, las distintas variedades que existen. Cuando uno observa como una persona que está fuera y mira dentro, se crea un conflicto; no comprende el conflicto sino que lo hace más grande. Cuando el observador se da cuenta del conflicto dentro de sí mismo, entonces dice: “Debo cambiar, no me gusta el conflicto, me gusta el placer”. De modo que el observador siempre tiene esa actitud sentenciosa, de censor, y cuando observa de este modo, no comprende el conflicto. Todo lo contario, lo hace más grande. ¿Ha quedado claro este punto?

Año 2015. Correo de un amigo.

Un buen amigo que coincidió conmigo en un centro escolar, maestro y enamorado del flamenco, hizo las Américas, lugar en el cual hizo carrera de maestro y ha trabajado en tablaos, me ha enviado este correo, para mi precioso.

Año 2015.

En Barcelona ya no hay señeras en los balcones ni atisbo de independentismo alguno debido a que

las naciones están erradicadas del planeta y las sociedades están tan mezcladas que el ser humano
aprende a convivir en cada momento sin importar el origen ni la diferencia.

Se trabajan 5 horas diarias para aportar algo y ayudar a la convivencia pero no está remunerado ya que
no existen salarios diferentes ni el dinero hace falta de hecho.

El ser humano se ha dado cuenta por fin de que todos son necesarios sin excepción y que todos dependen
de todos para la subsistencia.

Ya no se celebra la Navidad.

No tiene sentido porque ya no hay religiones en el mundo. Ya no hay Papas ni Reyes. Todos somos iguales y

todos somos hijos de Dios. Al final vamos todos al jardín. Al de Venus.

Los padres separados no se pelean por la custodia de los hijos ya. No.

Las personas se siguen amando después de haber coincidido un tiempo. Nada es eterno y es un coñazo aguantar a la misma persona mucho tiempo. La libertad individual es muy importante y tu lo sabes.

Los hijos ya no tienen dos modelos en los que fijarse. Ahora tienen más.

Ahora no compiten en el cole por las notas ni en los equipos de fútbol porque ahora estudian y juegan porque quieren aprender y divertirse.

Ya no hay militares en el mundo ni policías y ya no se cortan cabezas.

Sorprendentemente, la gente ahora no se esconde para practicar el coito aunque parezca una barbaridad.

Antes los hombres se tocaban mucho mirando imágenes en un ordenador estando solteros o casados y la sociedad estaba muy degenerada pero ahora no.

Ahora la televisión no la ve nadie y no hay nadie que discuta sobre lo que otros dicen en este aparato. Ahora la gente está más centrada y está más atenta.

Ahora la gente recicla más. Ya no se compran ropas cada cambio de estación en multinacionales que explotan a otros seres humanos en sus talleres de confección .

Ahora se vive más cerca de la naturaleza y se viaja más. Hay más libre albedrío.

Ahora ya no hay personajes ni gente particular o auténtica.

Ahora todo el mundo es más natural y espontáneo y no se sigue patrones establecidos.

Ya no hay ovejas ni alineamientos.

Los jefes, supervisores o encargados te hablan de tu a tu, sin medida y con elegancia. Son lo mismo que tu en el fondo.

Yo diría que su figura ha desaparecido.

Para concluir, yo diría que ya no hay tantas tonterías ni pamplinas. Hay más inteligencia.

Además, ya nadie necesita de la aprobación de otros para ser feliz.

FIN

Las cosas ocurren

Acabo de leer un post de Ainhoa, http://yononecesitopoder.blogspot.com.es/2014/12/25-anos-de-docencia-3-meses-de.html el cual te hace repensar, y sí, es repensar, porque son cosas que de tanto en tanto se te pasan por la mente.
A veces encontrándote como una isla, a menudo con la sensación que realmente la transformación educativa es una quimera, porque ese cambio que buscas, que pretendes, esa escuela en donde prime la formación de personas, de una forma libre, sin obligaciones, atendiendo al uso de la palabra, a la transformación, a la vida, al crecimiento personal, a la importancia de la relación en el proceso de aprendizaje, generando una autonomía suficiente para que todo aquello experimentado en la escuela y que tiene relación con su vida puedan gestionarlo y solucionar sus posibles contratiempos. Es decir, una escuela donde se hable de lentitud, de forma pausada, de acciones sin prisa, porque la rapidez no conlleva mayor aprendizaje.
Estamos en tiempos de modas metodológicas, cuando realmente la metodología es una herramienta del maestro en beneficio de la relación y el interés, emoción, curiosidad del alumno. Cualquier copia, es eso, una simple copia, continuar con algo que va sucediendo en diferentes etapas, novedades, y que realmente al final no tienen repercusión en lo que yo creo, una escuela. Una simple escuela. Y esta es aquella en el que se respeten los ritmos, porque el tiempo es un factor que puede favorecer o dificultar la mejora de los aprendizajes.
Cuando asisto como formador a algún centro siempre surge la pregunta, ¿es PBL la mejor metodología? La respuesta mía es sorprendente para los asistentes, es buena sí, tú la harás buena, si crees en ella, pero lo único importante es dar sentido al tiempo del alumno en la escuela, es atenderlo como él merece, es formar personas.
Es en definitiva, que piensen, sientan y actúen.
No quiero formar parte de modas, no sigo a nadie, solo creo en lo que creo, en apreciar que mi tiempo en este sistema educativo, es verlo correr, subirme y bajarme, porque lo que realmente importa, a veces no sucede.

Deja de observar el tiempo y te librarás de él. (Bergson, 2004)

Jornadas Estatales PBL en Zaragoza.

El curso pasado tuve la oportunidad de presentar una comunicación en las Jornadas celebradas en Pamplona bajo el título “Trabajo en grupo e individualización”

http://pblesp13.blogspot.com.es/2013/11/trabajo-en-grupo-y-la-individualizacion.html

También debía haber participado en la mesa de formación de profesorado junto a Daniel Irazola y José Manuel López Guede, pero por motivos burocráticos, no me concedió permiso la administración.

Este año he colaborado en estas jornadas en la realización del póster que lleva el título “+PERSONA. METODOLOGÍA PBL Y LA EDUCACIÓN LENTA”

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¿Un modelo de aula?

Esta semana he recibido una propuesta para participar en una charla sobre cómo crear ambiente de aula. Esta charla no va a estar encaminada a tratar la metodología PBL, sino a cómo generar un ambiente adecuado en el aula para generar aprendizaje.
Y es que eso somos los maestros, artesanos, creamos un aula, tenemos ideas y las llevamos a la realidad como el barro que se convierte en una increíble vasija.
Desde la escucha consciente e inconsciente de música durante el horario escolar, hasta la interiorización por parte del alumnado de una necesaria libertad y orden para llevar a cabo lo que nos proponemos en el aula. En este aspecto puede residir gran parte de la fórmula mágica, la libertad para crear, generar no solo contenidos o actividades, sino espacios y materiales.
No entendiendo el aprendizaje del currículo como algo cognitivo, sino reflexivo y acercarlo a la compresión. Es decir, llevar este curriculum a sus vivencias, dar sentido a su tiempo en la escuela.
Y esto último lleva consigo el aspecto emocional principal artífice del aprendizaje. La curiosidad conlleva la atención y conseguimos alumnado activo y dispuesto a aprender, no solo a adquirir conocimientos. Y es así donde el maestro deja de ser el transmisor de conocimientos, sino un miembro más, al mismo nivel del alumno compartiendo saberes, y como último fin guiando el aprendizaje.
No creo en una escuela en la que el alumno no tiene capacidad para decidir, para hacer, para equivocarse, limitándole oportunidades, creo en una escuela en donde caben creatividad, ideas, creaciones, opciones, y “contaminada” de todas las artes culturales que están a nuestro alrededor.
Y para ello, las actividades educativas tienen que definir el tiempo necesario para ser realizadas, cada aprendizaje en el momento oportuno, apartando y quitando importancia a lo cuantitativo, ya que la educación es un proceso cualitativo, y entendida como un proceso. Y este proceso lleva su tiempo, la educación lleva su tiempo, necesita su tiempo, sin tiempo.

ARTÍCULO EN LA REVISTA GRAÓ.

Estos días ha salido publicado un artículo mío en la revista Graó innovación educativa. Creo firmemente en la utilización de las nuevas tecnologías en los centros educativos por CONTEXTUALIZAR la enseñanza del alumnado a su vida diaria.
QuEda mucho recorrido, mucho camino hasta que en todos los centros puedan estar aplicando este tipo de innovación educativa. Otros centros que tienen la oportunidad porque disponen de todo lo necesario para llevarla a cabo, tablets, red wifi, …, todavía están anclados en la utilización de la tablet para búsqueda de información, y los alumnos pierden una gran oportunidad para dar valor a lo que disponen, y no repercute en su aprendizaje, pudiendo ser este mucho mas motivador.
A veces también creo que hablar de innovación educativa no es más que atender a todo el alumnado, saber todo de cada uno de ellos, y hacerles crecer y que crean en ellos. Esto último tan fácil y tan difícil a la vez.

Javi Mera.

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