Colaboración, escuela y familia.

Os dejo una pequeña colaboración en vestalia, despacho de abogados especializados en derechos de familia y mediación

Comunicación, familia y escuela

Neuroeducación

Pasa el tiempo, va a hacer dos años que intenté que @morateruel viniera al centro educativo en donde trabajaba a compartir el mundo de la neuroeducación. Por diferentes motivos, al final, participó en un congreso en la misma localidad. Emoción, cerebro, ventanas, jirafas, atención, curiosidad, fueron algunas de las muchas cosas que hizo dar a conocer a todos los docentes que en aquella sala escuchábamos, atentos.

El docente debe entender que no hay aprendizaje, sin atención y por tanto, sin curiosidad.

Neuroeducación from IO on Vimeo.

De Infantil a Primaria

Hace unas semanas recibí la llamada de Gloria, la coordinadora de formación del CEIP de Rafal, Alicante para ponernos de acuerdo para compartir un tiempo de formación con ellos.

La propuesta me resultó muy interesante, no porque modificara los tiempos de un curso de formación o los contenidos, sino porque desde el centro habían reflexionado sobre un momento, un cambio muy brusco y que no generaba buenos resultados por muy implicados que estuvieran los docentes. Ese cambio es el paso de los “niños” de Infantil a los “adultos” de primaria. El problema, si se le puede llamar así,  es un cambio metodológico en el cual el alumnado cambia un trabajo más sensorial, manipulativo, participativo, asambleario por un trabajo más estructurado, “ya son mayores”. Y un cambio de relaciones, incluso  a veces se les llama de “usted”.

Por tanto, quiero dar la enhorabuena a este centro, porque el primer paso para mejorar las cosas, es hacer visibles los problemas y tener una actitud de enfrentarnos y encararnos en una dirección más apropiada.

 

¿Cambiamos el horario?

Asistiendo como ponente a una formación sobre metodologías participativas en el CEIP Jose Carlos Aguilera, de Alicante, debatimos sobre hacer pequeñas revoluciones, cambios, que pueden parecer drásticos, pero encaminan la escuela hacia una dirección más próxima de lo que requiere la sociedad hoy en día.

El primer cambio es en principio reflexionar a nivel de claustro la idoneidad de seguir un horario estricto. Es decir, ofrecer las áreas al alumnado de una forma estanca en el tiempo que dure la sesión. El director del centro, comentó que lo más interesante sería “ordenar los contenidos por necesidad” o lo que yo llamaría priorizar en el momento de la enseñanza en lo que es importante. Conforme tenemos el curriculum es necesario para un correcto funcionamiento tener un horario para las especialidades, pero, ¿es necesario para la tutoría?. Llevando a cabo una metodología participativa, en este caso globalizando las áreas de conocimiento carece de sentido que tenga un horario establecido de antemano para cada una de las áreas. Por tanto, debemos priorizar y llegar a la conclusión, supone más trabajo, de establecer relaciones entre las áreas y trabajando esta interconexión el horario desaparecería, y tendría más sentido el tiempo del alumnado en el aula. No van pegando saltos. No van cambiando de libretas, de libros,…

Como diría Montaigne, “el mundo es el libro del colegial, es el lugar en el que aprendemos, y el mundo del ser humano es un mundo social. Vivimos en sociedad, y la vida social tiene una finalidad educativa”.

La formación, entonces, no se reduce a un horario, a un espacio y a una materia fijada, sino que abarca TODO.

 

Lo cercano y lo lejano.

Esta semana se han puesto en contacto conmigo antiguo alumnado, ya en puertas de Bachillerato, para ver cómo estaba y ver una posible fecha para juntarnos. Es de agradecer, después de años que tengan esa consideración conmigo.

Realmente, en nuestro trabajo no vemos lo que conseguimos a no ser que dejemos pasar el tiempo. Nuestro día a día da resultados no a corto plazo, no debemos esperar ni desear nada de una forma temprana, en principio porque no conseguirlo puede generar frustración, incómoda compañera de viaje.

En cambio, con una mirada o perspectiva más lejana divisamos esa pequeña huella que fue creada hace años en la formación de esas personas, primeras etapas de un valor único en su formación.

Y esa huella queda reflejada en una nominación que han realizado para un certamen de maestros innovadores, en donde el premio no es lo que tiene valor, sino lo que me han hecho llegar, sus palabras, los motivos por los cuales ellos creen que soy “merecedor” de algo.

Os dejo con sus palabras…

“Creo que su manera de educar a sus alumnos es la mejor manera que hay. Es constante en su trabajo. Se toma la docencia como estilo de vida, y eso es importante para no perder nunca la ilusión. Esa ilusión que nos ha transmitido día tras día a los que, por suerte, hemos sido sus alumnos”

Realmente el verdadero premio es haber compartido con ellos/as un tiempo de su vida.

GRACIAS.

Son capaces de mucho

Captura de pantalla 2015-12-14 a las 12.30.14Para dar por finalizada la formación en aprendizaje basado en proyectos en el CEIP Virgen del Pilar en la localidad de Los Montesinos, y responder las dudas que el profesorado pudiera tener, la semana pasada invité a dos alumnas de mi aula al último día de formación.

Pensé, ¿quién mejor que el alumnado para responder todas las cuestiones?

Podría haber respondido cada una de ellas, explicarlas, pero siempre desde una visión del docente. Realmente creo que ellas, Lucía y Desiree, iban a ofrecer esa versión a veces descuidada en la enseñanza, las vivencias y experiencias del alumnado. La otra cara de la moneda.

Quedé gratamente sorprendido cuando iban dando sus explicaciones, su trabajo en el día a día, y como yo, cada uno de los docentes que estaban realizando el curso de formación.

Surgieron palabras como motivación, expresar, pensar, reflexionar, diversión y también, cómo no, aprender. Iban pasando los minutos y cada vez con más soltura, una vez ofrecida una pequeña exposición, iban dando rienda suelta a todo aquello que querían dar a conocer, respondiendo e incluso pensando antes de contestar a alguna pregunta que les realizaron con algo más de complicación.

La visión del alumnado es de suma importancia porque ellos hacen que la educación y la enseñanza tengan vida, como Lucía comentó a una pregunta, “preferimos aprender haciendo el camino”.

Es el primer año que el alumnado de esta aula trabaja mediante un enfoque más participativo, con voz, en equipo y la evolución ha sido completamente satisfactoria. ¿Hay algo más emocionante que tus propios alumnos puedan llegar a formar a docentes?

Eso es que entienden perfectamente el trabajo que realizan en el aula.

Os dejo con esta frase que comentaron:

“Ahora tenemos la oportunidad de expresar lo que sentimos”

 

PBL Evaluación del proceso

Trabajando en PBL el alumnado tiene grandes momentos para reafirmarse en el trabajo que realizan o reconducir su proyecto para la mejora del mismo. En este vídeo podemos observar el momento de la evaluación de los pósters, y las dudas que generan en los demás equipos de trabajo. Un momento de reflexión en su actividad de aprendizaje.

PBL 1 Transhispánico from IO on Vimeo.

Descúbrete, descúbrelos

Corren tiempos, no se si buenos o malos, pero corren. Nunca se para, los procesos, por largos que sean, del tipo que sean, necesitan tiempo. Nunca se hicieron las cosas  de un día para otro, todos los caminos e ideas que llevaron a un cambio llevaron su tiempo.

Y en la enseñanza, al igual que en cualquier otro ámbito, los tiempos, los procesos de cambio son lentos y a veces costosos. El coste no es en valor económico, que también lo hay, sobretodo el coste es emocional, hay un desgaste que en algunos momentos nos hacen coger visión, salirnos fuera y ver qué está sucediendo.

Son tiempos de grandes propuestas educativas-metodológicas, mejores o no tan buenas, estaremos más de acuerdo con unas que con otras,  pero creo sinceramente que todas ellas buscan el beneficio de nuestro alumnado. Por mi forma de pensar, no creo que alguien crea o transmita algo innovador por el simple hecho de sacar un beneficio económico o un aumento de su ego. Simplemente porque esta profesión es de una importancia máxima, formamos personas. Si crees en tu trabajo, en lo que haces, en lo que transmites, cree y dedícate a ello, no esperes la palmada y a veces no denigres para crecer.

Y hasta aquí llegamos a la pregunta, ¿qué es innovar?, o realmente ¿qué nos preocupa?. A la segunda pregunta mi respuesta sería, me preocupa que el tiempo que el alumnado pase en la escuela sea lo más fructífero posible, que tenga sentido para ellos, para su formación personal, para su autoconocimiento. Todo relacionado con la palabra mágica, APRENDER

Ahora, voy a intentar responder a la primera pregunta, ¿qué es innovar?, siempre entendiendo que es mi respuesta, mi percepción, y realmente mi compromiso con la enseñanza, y que no es una búsqueda hacia el confrontamiento, porque acepto cada una de las posibles propuestas siempre y cuando su meta final sea la formación.

En mi opinión, en estos momentos de tantos cambios, tanta formación, tantas propuestas que podemos leer, comentar, relacionadas con la innovación educativa me quedaría, y lo vuelvo a decir, mi opinión, con la idea que en estos momentos, en muchos centros, da igual la etapa educativa, la innovación es atender al desarrollo humano. Atender a la persona, es creer en ella, creer en todas y cada una de las posibilidades de cada alumno, es atender a un camino magistral, es reconocer que la enseñanza es de un solo trayecto de dentro hacia fuera. Que no podemos renunciar a la palabra emoción, que nos asegura que el que aprende realiza la acción por su necesidad de saber, porque el desafío o experiencia emocional, como lo quieras llamar, es suficiente atrayente como para no imponerse los aprendizajes. 

Y estamos en tiempos de modas, que parece que poner en un centro que atendemos las emociones, la formación de personas, las inteligencias, metodologías activas o cualquier otro tipo de “nueva palabra” educativa da un valor añadido al centro. Y en eso queda a veces, en palabras escritas en un ideario, en una web, en una propaganda que el paso del tiempo “borra”, y cuando vuelven a llegar tiempos de cambio el viento se los lleva para dar una nueva forma y acoger “lo nuevo”.

Nuestra profesión debería en primer lugar atender a aspectos como la identidad personal, el sentido de pertenencia a un grupo relacionado todo ello con los lazos establecidos entre alumnado y docente y cuya importancia en las primeras etapas es básica para crear esa memoria biográfica.

Hay momentos que hablar de una educación desde el corazón, desde la emoción, hace que te etiqueten en algo que no es innovador, pero hay algo más  importante y a partir de ello ¿trabajar, experimentar, APRENDER?

¿Hay algo más innovador que eliminar los miedos, paralizadores de nuestras acciones y afrontar la educación desde la honestidad, humildad y la osadía, favoreciendo el crecimiento personal?